............Uno de los inconvenientes de tener muchas amigas es que, a veces, te puedes quedar atrapado en conversaciones para las que una mente masculina no está preparada. Afortunadamente, años de preparación te enseñan a sortear tales incidencias intercalando respuestas con el piloto automático:
............—Bla, bla, bla... El otro día vi a Fulanita, bla, bla, bla... Y estaba Zutanita de Tal... Bla, bla, bla, bla, bla..., que estaba muy mona, pero es insoportable... Bla, bla, bla, bla, bla...
............—Bla, bla, bla... El otro día vi a Fulanita, bla, bla, bla... Y estaba Zutanita de Tal... Bla, bla, bla, bla, bla..., que estaba muy mona, pero es insoportable... Bla, bla, bla, bla, bla...
............—¿Zutanita?
............—Sí, bla, bla, bla, bla, bla... La amiga de Perenganita, la que salía con Mengano ... Bla, bla, bla... La de Trumbalastrumba..., la conoces, bla, bla, bla, bla... de la fiesta de los Fulánez, bla, bla, bla... ¿Sabes quién te digo?
............—Eeeeh...
............—¡Ésa que es pijísima, la que tiene dos caballos!
............— ...
............—Que a pesar de los dos jacos era un coche la mar de sencillo.
............Mis amigas no han dicho nada, pero me da en la nariz que se huelen lo del piloto automático.
